Mi vida por una estrella

Las estrellas pulsantes eran conocidas desde finales del siglo XVI, ya en agosto de 1595 David Fabricius observó la estrella o-Ceti, Mira cuyo periodo de 11 meses no se calculó hasta 1660.

Posteriormente, en 1784 John Goodricke descubre que la estrella delta Cepheid varía regularmente con un periodo de 5 días, 8 horas, 48 minutos. El descubrimiento le costó la vida, murió de una pulmonía a la edad de 21 años, cuatro días despues de su descubrimiento.

Posteriormente, a principios del siglo XX,  Henrietta Swan Leavitt descubrió 2400 estrellas Cepheidas con periodos entre 1 y 50 días, casi todas ellas en la Pequeña Nube de Magallanes, estableciendo la relación entre periodo y luminosidad, lo que dió lugar a poder conocer su distancia mediante el llamado módulo de distancia.

m – M = 5 log d – 5

Gracias a este descubrimiento se pudieron conocer grandes distancias en el universo, inalcanzables mediante la medición del paralaje.

John Goodrike

Compártelo en tu red favorita

Publicado en: Historia de la Astronomía Etiquetado con: , , , ,
One comment on “Mi vida por una estrella
  1. Lo de “su vida por una estrella” fue literal para Goodricke, y creo que no es el único caso en la historia de la astronomía.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

* Copy This Password *

* Type Or Paste Password Here *

Pinterest